Emigrar o no emigrar, ¡vaya dilema!


La posibilidad de emigrar de Venezuela es un tema cada vez más frecuente en las conversaciones entre amigos, en las noticias y en los pensamientos de cada venezolano; sin embargo les escribiré desde la óptica de quien ha decidido no emigrar; y no lo tomen como un acto de valentía, porque también es valiente aquel quien se lanza a lo desconocido en busca de fortuna, ni como un acto de cobardía, porque vivir en las condiciones actuales de nuestro país nos hace héroes.

Emigrar…

No es lo mismo ser turistas que emigrantes. Emigrar significa que vamos a afrontar sistemas diferentes, y aún así debemos ser capaces de desarrollar las actividades que nos permitan ganar el dinero suficiente para sobrevivir. Conozco a muchos que cuando deciden emigrar se dedican a googlear “oportunidades laborales en…”. Una recomendación, también es importante conocer el marco legal que rige al país de tenemos en la mira, así como sus costumbres y tradiciones, comidas comunes, costos de vida. 

Cuando escucho historias de personas que han emigrado de Venezuela, trato de encontrar ese componente que me ayude a definir sí el éxito depende de alguna acción (o conjunto de acciones) específica, y no lo encuentro, no lo hay, pareciera ser consecuencia de la “buena estrella” que puedan tener algunos; sin embargo, si he logrado observar que el plan a largo plazo (10 años) si depende de las decisiones que tomes y de la preparación que vayas desarrollando en los primeros años de la estadía; o sea, si a los 2 años de estar allá, ni siquiera “machucas” el idioma, algo estás haciendo mal.

Yo sí creo en que hay oportunidades, pero tanto en el extranjero como en Venezuela, debes estar preparado para ellas. 

Venezuela: ¡El país de las oportunidades!


No, no me equivoqué, son signos de admiración y no de interrogación. 

Este es un punto de vista muy personal. He conocido a muchos que se quejan de las condiciones actuales de nuestro país, sin embargo, no están pensando en la forma de minimizar el impacto de las condiciones adversas.

Estamos en un país en el que salimos con una caja de galletas a la autopista ¡y la vendemos!, y si tenemos buen ojo regresamos con dos cajas, y si la actitud es la correcta, al poco tiempo tendríamos una red de distribuidores de galletas en la autopista. En muchos países esto es una ilegalidad. Lo que quiero decir con esto es que al venezolano le ha costado reconocer que una crisis es también una oportunidad, muchos han logrado idear soluciones que les permiten obtener ganancia de la crisis. 

Es necesario abortar la idea de que vendiendo un solo artículo nos haremos millonarios; quienes hoy se basan en una solución única de vender los cupos de dólares o revender los artículos de primera necesidad al doble o más, están obteniendo dinero en esta temporada de crisis y, señores, no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. Esos negocios no son funcionales a futuro, tu empresa morirá al momento que la crisis cambie de forma o deje de existir.

Quisiera exhortar a los que leen estas palabras, que sean creativos y emprendan en negocios que no solo impulsen tu meta individual, sino que apoyen el impulso de tu nación. Esto suena tremendamente grande, pero no es así; si fundas una compañía de reparaciones, contrata a otros, brinda oportunidades; creerás que dividir tu trabajo te deja con menos réditos, pero no es así, abarcaras más clientes con menores tiempos de espera, y esto si te posicionará en el área en el que hayas decidido emprender.

¿Y qué hago con mi título? 


Créanme, para muchos que obtienen un título universitario y realmente es irrelevante si lo utilizan, si ejercen, siempre y cuando la actividad que desarrollan les dé mayores ganancias. Hay profesiones que ameritan preparación constante; odiaría ser un programador en esta época, imagino que no dominan un lenguaje cuando aparece otro de mayor aplicación. Y por último, hay profesionales que aman lo que hacen, y que no se imaginan hacer algo diferente. 
Sí tu caso es el último, prepárate, fórmate en tu área de conocimiento. Las oportunidades nos están rondando, pero en muchos casos no somos capaces de aprovecharlas por no contar con el conocimiento mínimo requerido. Existen cursos accesibles y material que te permitirá fortalecer el renglón de “Conocimientos y Habilidades” de tu curriculum vitae. Sí no puedes pagar un curso, compra un libro, y si no puedes pagar un libro lee revistas o magazines virtuales relacionados a tu área de conocimiento. Escribe un Blog, muéstrale al mundo de lo que eres capaz. 

Lysmar Acevedo Galarraga. 
@Squallmonguer

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